Resuelto un problema; ¿se crea el más grave?

  Hace días que trato de reflejar en estas páginas, un suceso que viene ocurriendo a raíz de las nuevas formas de pago a los choferes de ómnibus que hace ya tiempo se implementaron en toda Cuba.

  Por: Javier Rosales, desde Cuba.

  Las mencionadas formas de devengar el salario del mes de estos trabajadores, consiste en que luego de cumplir el plan de recaudación asignado en cada turno de trabajo, lo que esté por encima de ese plan es ganancia para ellos; por el contrario; si la recaudación queda por debajo de lo conciliado, es dinero que tienen que poner de su bolsillo y resarcir así el faltante.

  No descubro el “agua tibia”, si digo que lo primero que ha traído esta nueva forma de estimulación, es que los ómnibus sufran más de lo debido, ya que no se respeta el número de pasajeros permisible para cada vehículo y los choferes, por cumplir el plan (muy elevado según ellos) y que les quede el mayor sobrante, atestan de personas su guagua, sin importar el estado en que quede la misma al final de la jornada.

  Y tan alarmante como eso, es la otra situación creada. He sido testigo en no pocas ocasiones, de que cuando viajo en la ruta que me lleva a casa o al trabajo, según sea el caso, y el chofer nota que sobre todo, en la parada a la que está por arribar, hay otro ómnibus asumiendo el personal de la misma, su rostro cambia y se transforma completamente; una especie de ira comienza a invadirlo porque el intruso chofer que tiene delante, le arrebata la ganancia que aspira encontrar.

  Casi siempre estos ómnibus “atravesados”, como les llaman algunos, pertenencen a la Organización de Transporte Escolar y no resulta nada “gracioso” que este hombre coincida con el recorrido que él está haciendo y le lleve parada por parada, las personas que esperan ansiosas llegar a su destino.

  Mi pregunta: ¿ Benefician estas nuevas formas de pago a los choferes y conductores de ómnibus?; ¡Puede ser¡; pero lo cierto es que las mismas han creado un desagradable ambiente de discusión y reclamo entre trabajadores del mismo gremio, y lo peor de todo, delante de la propia población, que a fin de cuentas agradece que en el menor tiempo posible, un ómnibus les recoja y los lleve al lugar anhelado.

  Presencié pues y hace muy poco como dos “colegas” se fueron casi a las “manos”, porque uno reclamaba al otro que estaba fuera de horario en su parada y que nada tenía que hacer allí. El otro, por supuesto, alegó su derecho de corresponderle también recoger personal y que por lo tanto no tenía que rendirle cuentas a nadie sobre el particular.

  La población se apena con estas escenas desagradables y no comprende como a los choferes de los ómnibus que le transporta, no les importe para nada que la gente espere pacientemente por el arribo de la guagua que corresponde y que sea una verdadera “odisea”, llegar en tiempo al lugar de destino. ¿No podría valorarse una nueva manera de que estos hombres y mujeres del transporte en Cuba, perciban su salario?.

  En materia de transportación de pasajeros, nuestra pequeña isla atraviesa por una situación bien difícil, por lo tanto esperamos que las autoridades y personas competentes, encuentren una solución más idónea y que no afecte mucho más el estado de ánimo del cubano, que “reza” con todas sus fuerzas, al llegar a cada parada, salir de ella lo más rápidamente posible.

jr/MH,02-04-2015,Cuba.