¿Te avergüenzas del español cubano?

Con demasiada frivolidad un cubano acepta que “habla mal el español” lo cual tiene más de subjetivo y discriminatorio que de realidad. Lo cierto es el español de Cuba es una variante nacional de la lengua española, y por lo tanto no es menos válida o correcta que cualquiera otra.

Todas las variedades de una lengua son medios igualmente aptos para desempeñar las diferentes funciones del lenguaje. No se puede sostener de ningún modo que la variedad X sea mejor que la variedad Y o que la una sea más pura y la otra esté más echada a perder, dice el blog de la Lengua en Radio Nacional de España.

¿Los cubanos tenemos otra lengua que no sea el español? Claro que no. El articulista Sergio O. Valdés Bernal, recuerda que Louis Hjemslev, en su libro El lenguaje (Madrid, 1971: 50), especifica que: “La estructura de la lengua y sólo ella es la que condiciona la identidad y la constancia de una lengua. Mientras tengamos la misma estructura de la lengua, tendremos el derecho de decir que tenemos la misma lengua.”

En fin, a ambos lados del Atlántico los hispanohablantes utilizamos una misma lengua que posee diferentes modalidades nacionales, debido a que no son idénticos los componentes étnicos y los procesos gestores de cada nación, y a que las características naturales del entorno no son las mismas en todas.

Asimismo, señalara el cubano Félix Ramos y Duarte en su Diccionario de mejicanismos. Colección de locuciones i frases viciosas (México, 1895: 5): “La vida interna de un pueblo se revela en su lenguaje, que es un modo de ser: su inteligencia, su pensamiento, su elemento esencial de existencia, su patria, su todo.”

Hay muchos elementos lingüísticos a favor de la calidad del español hablado en Cuba, pero no es el objetivo aquí, sino solo que usted sepa que no está cometiendo un sacrilegio cuando habla su español cubano.

Eso sí, nunca olvide el contexto en el que se está expresando fuera o dentro de la Isla. Su forma de expresarse habla de su educación. Se ha de saber cuáles palabras son apropiadas o no para una determinada charla en un lugar indicado y con ciertas personas.

¡Qué rico se habla en Cuba el español!

No obstante, si quiere algún argumento más para que no le discriminen, o usted se auto discrimine con su habla vea aquí algunas consideraciones.

Las aporta la doctora Ana María González Mafud, integrante de la Academia Cubana de la Lengua, organismo rector de la norma y el uso de la variante cubana del español, que reúne a los intelectuales más destacados por su contribución al fomento de la lengua española en Cuba, y que pertenece a la Asociación de Academias de la Lengua Española. Nada que lamentar por el modo de usar la variante cubana del español.

Características lingüísticas:

El habla de Cuba es propia del español caribeño.

Plano fónico:

Tendencia a alargamiento vocálico.

Tendencia a la nasalización de vocales en contacto con nasal final; también con pérdida de la nasal: [pã] ‘pan’.

Seseo. Fenómeno del habla que consiste en pronunciar el sonido de la s en lugar del de la z o el de la c ante e,i.

Yeísmo. Fenómeno fonético de la lengua española que consiste en pronunciar el sonido de la ll en lugar del de la y consonántica.

Aspiración faríngea de /x/: [‘ka.ha].
Suele caer /d/ final.

La marca fónica más característica de Cuba, sobre todo de su parte occidental, aunque no es exclusiva de la isla, es la fuerte tendencia a asimilar las consonantes finales, muy especialmente /ɾ/. Se oyen pronunciaciones características como [kob.’ba.ta] ‘corbata’ o [mjem.’ma.no] ‘mi hermano’.
También en el caso de /ɾ/ y /l/ es frecuente la retroflexión. La retroflexión es una articulación que produce un sonido que no es ni [ɾ] ni [l], que queda a mitad de camino entre los dos y que suena parecido a una [d].

Plano gramatical

Tuteo y sistema de tratamiento con ustedes para la segunda persona del plural.
Tendencia al orden Sujeto-Verbo-Objeto, con anteposición del sujeto en interrogativas y ante infinitivos: ¿qué tú quieres?, ¿dónde tú vives?; sonreí al tú decirme eso; él lo hizo todo para yo poder descansar.
Tendencia a uso expreso de pronombre personal sujeto: ¿tú te quedas o tú te vas?
Queísmo (ausencia de preposición): me di cuenta que no tenía amigos.
Son frecuentes los diminutivos en -ic-: gatico, ahoritica.

Plano léxico

Voces características, como guagua ‘autobús, colectivo’, y usos léxicos propiamente cubanos, como afinar ‘congeniar’, abofado ‘combado, ahuecado’, ajiaco ‘confusión, enredo’, féferes ‘alimento’, jaba ‘bolsa, cesta’, jarcia ‘cuerda gruesa de henequén’, maruga ‘sonajero’, prieto ‘negro’ o revejido ‘enclenque’.
Indigenismos, fundamentalmente de origen arahuaco: ají, batey, bohío, cacique, caoba, carey, guacamayo, hamaca, iguana, maíz, maní, yuca.
Afronegrismos, entre ellos los generales en las Antillas: bachata, bemba, bongó, guinea, mambo, ñame.

En resumen, como en cualquier país hispanohablante, el español cubano es tan adecuado y correcto como cualquiera. Lo demás son prejuicios o mitos. Piénsalo dos veces antes de admitir que hablas mal el español cubano si eres de las personas que actúa con tino y educación. Bien dijo un miembro de la RAE en La Habana: el habla cubana es español con azúcar.